En 1933 el escritor inglés James Hilton publicaba su novela Horizontes Perdidos. En esas páginas aparecÃa citado un lugar llamado Shangri-la, que en poco tiempo se iba a convertir en uno de esos lugares que la leyenda ha transformado en destino mÃtico para viajeros en busca de aventura, para empezar porque hoy en dÃa se sigue sin saber la ubicación concreta que inspiró a Hilton.

Foto. flickr.com
Comparando los paisajes que se describen en la novela, siempre rodeados de las montañas y nieves del Himalaya, se ha especulado mucho sobre cual podrÃa ser el emplazamiento exacto del mÃtico Shangri-la. Para unos estarÃa en territorio del Tibet y para otros en tierras del pequeño paÃs de Bután. Mientras que para los chinos, está en la región de Yunnan, más concretamente en la zona norte de este departamento de China.
Incluso la ciudad china de Zhongdian ha sido recientemente rebautizada como Shangri-la, con la clara intención de activar el turismo en esta parte del paÃs y aumentar la entrada de divisas. De hecho, se ha promocionado y se promociona todo este territorio con la excusa de identificarlo con el paraÃso mÃstico que describió Hilton.
Por fortuna, pese a esa aparatosa maniobra turÃstica, lo cierto es que el lugar bien podrÃa corresponderse con la inspiración de la novela. La presencia de las cumbres del Himalaya, las duras condiciones ambientales, los tortuosos caminos que unen las poblaciones, la altitud a la que surgen las ciudades (la citada Zhongdian está a más de 3.000 metros de altura) y el remanso idÃlico de paz que se respira en estas tierras apartadas del resto del mundo, convierten a este territorio en un buen candidado para ser identificado como el mito de Shangri-la, todo un paraÃso perdido.
