El Buda gigante de Leshan
Allá por el año 713 se comenzó esta escultura en el preciso lugar donde se unen los cauces del Minjiang, Qingyi y Dadu. Se estuvo esculpiendo durante 90 años y cuando se acabó tuvo que ser impresionante descubrir la figura de un Buda de piedra que supera los setenta metros de altura y que, hasta el día de hoy, es el Buda más grande de todo el planeta.

Foto: Flickr.com
Los pies de la estutua se bañan en la propia confluencia de los ríos y su cabeza mira hacia la cercana montaña de Emei, una de las montañas sagradas del Budismo ya que en su cumbre hay un precioso templo de esta religión desde tiempo inmemorial.
La estatua ya cuenta con una edad considerable y además su exposición permanente a la intemperie no ha ayudado a su buena conservación, por lo que hace unos años se comenzó una profunda y laboriosa restauración, sobre todo amparada en la declaración de la escultura como Patrimonio de la Humanidad en el año 1996.
Y eso que quiénes la excavaron en la montaña ya tuvieron en cuenta las inclemencias metereológicas y la dotaron de un importante sistema de drenaje interno, para que la lluvia provocara la menor erosión posible.
El mejor modo de admirar esta obra es desde un barco que navega por alguno de los tres ríos. Desde ahí nos impresionarán los 71 metros de altura, los 28 metros que hay entre hombro y hombro, o el descomunal tamaño de los pies.
Ya si subimos caminando hasta la altura de la cabeza, el detalle de los lóbulos colgantes de las orejas o los más de mil moñetes que recogen el cabello del Buda nos hará alucinar con el bestial trabajo que aquí se hizo hace más un milenio.
Artículos relacionados
- No related posts








Últimos comentarios