Dazhu, tradición y arte en la roca
Dazhu, ciudad china a más de 150 kilómetros de Chongqing esconde en sus alrededores un anténtico tesoro artístico declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: miles de esculturas rupestres y relieves de temática religiosa excavados en sus montañas y que fueron esculpidos entre el siglo VII y el XIV. Una manera de acercarse no sólo a la tradición budista sino también a la vida cotidiana de la China de esa época y a una de las muestras más espectaculares del arte escultórico chino.

El mayor conjunto de esculturas es Baodingshan, compuesto por 10.000 figuras, está situado a quince kilómetros de Dazhu. Desde la ciudad salen autobuses cada 20-30 minutos para visitarlas. Entre las esculturas, cuya contemplación abruma por su magnificencia y por estar algunas de ellas excavadas en la misma montaña, destacan algunas como un Buda yaciente de más de 30 metros de largo y 5 de alto, o la que representa a Guanyin, la diosa de la misericordia, con sus más de mil brazos.

El otro conjunto escultórico más importante de Dazu es Beishan, que está a tan sólo dos kilómetros de la ciudad y que agrupa, en torno al acantilado del Gran Buda, de más de 300 metros, otras 10.000 estatuas. Entre ellas, las ubicadas en la Gruta 136 son las más conocidas.
En total, los alrededores de Dazhu guardan en las faldas y en el interior de sus montes, más de 50.000 esculturas diseminadas en alrededor de cuarenta puntos de interés. Otros de ellos, además de los mencionados, son los de Nanshan, Shizhuanshan o Shimenshan.
Imágenes|Flickr
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